Ando releyendo una biografía de Hugo Chávez, publicada en el 2005, y pienso que, pese a ser bastante objetiva, es también ya anacrónica, dado que desde ese año en adelante el comandante de la Revolución Bolivariana realizó muchas más acciones que las reseñadas en el libro… por no hablar de las acciones que le realizaron a él, y que ocurrieron en el hábitat venezolano.
Chávez parte de una gran contradicción, para cualquier revolucionario izquierdista que se precie de tal: fue un comandante del Ejército de Venezuela que quiso dar un golpe de estado (el famoso Caracazo del 4 de Febrero de 2002), el cual si hubiera triunfado hubiera conducido a una dictadura militar: el hecho de que haya fracasado es anecdótico.
¿Qué clase de dictadura militar hubiese sido? Bueno, acá empieza un juego de historia contrafáctica basado en una falacia temporal, la “falacia del historiador”, que consiste en especular lo que hubiera pasado ya sabiendo, desde el presente, lo que luego pasó. Ejemplo: Julio César no debió confiar en Bruto, porque éste lo mató. Lo cual, claro, es muy fácil de decir desde el presente, y no en el momento en cuestión, donde se carece de conocimiento del futuro. Hoy es fácil poder especular desde la izquierda cachivache que Chávez hubiera dirigido una curiosa “dictadura militar de izquierda”; pero lo cierto es que incluso Fidel Castro, durante el Caracazo, condenó el intento de golpe de estado y a sus autores, manifestando su apoyo al gobierno legalmente constituido de Venezuela de aquel entonces. Y ahí la izquierda canónica entra en una contradicción de esas que tienen todas las grandes religiones: o Chávez era un milico derechista que se iba a mandar macanas, porque Fidel Castro lo condenó durante el Caracazo, y Fidel Castro no se equivoca porque es Fidel Castro; o bien Chávez siempre fue un milico buena onda, y Fidel Castro la pifeó al primer momento, lo cual se contradice a su vez con eso de que Fidel Castro no se equivoca, porque si no qué carajo hacemos con Cuba desde el ’59 y contando.
El tema del 4-F es demasiado complejo, pues, y como dije, es contradictorio en sí mismo (al menos desde la lógica zurdoeclesiástica), y sólo puede admitir hasta por ahí nomás una salida medio deus ex machina saltando hacia el día después, la vieja y peluda falacia del historiador y su justificación a posteriori, más o menos un post hoc ergo ante hoc de los que tanto le gustan al Bliti (al menos le gusta saber que existen, no sé si analizarlos). La cuestión es entonces estudiar qué onda el gobierno revolucionario chavista, la Revolución Bolivariana en sí, toda vez que ya está consumado el hecho de que Hugo Chávez Frías, golpista o no, militar o no, ya es el presidente de la República Bolivariana de Venezuela y comandante de su Revolución, lo cual puede gustar o disgustar pero que no puede ser negado, dado que es un hecho real y concreto.
Vamos a dejar para más adelante la discusión y análisis sobre esta Revolución Bolivariana chavista…
…tu bi contiñu…
©2008


1 quejas:
al final no contiñuó una mierda, pana
menudo amudspli resultó esta historia del chavismo, ah
Publicar un comentario en la entrada